28 de noviembre de 2016

Adiós a la cueva

Después de por fin mostraros los últimos trabajo que había realizado, creo que es hora de poneros al día con la Yamaha SR250 y el adiós definitivo a mi ya, "excueva".


Lo primero es retomar la SR, que después de colocar las sujeciones de los guardabarros y, teniendo en cuenta que tenía que abandonar la cueva, no adelantemos acontecimientos; sólo me quedaba seguir desmontando lo que quedaba.







Tras desmontar toda la parte del basculante, como no, descubro el estado real del tambor y zapata de freno y el la causa verdadera de por qué no tiene caballete central.



El resto del desmontaje no tiene mucho que explicar, quitar cuatro tornillos y te encuentras con que la moto no ocupa nada encima de dos pales.

Ahora volvemos al abandono de la cueva, y el porqué esto ha estado tan parado. Creo que ya lo he comentado anteriormente, pero el caso es que este verano me he mudado de un piso, a una casita (el diminutivo es por algo), pero con un garaje más que generoso. El cual, entre otros usos, pasará a ser mi cueva definitiva.






Para ello tocaba recoger todo y meterlo en la "furgo" para trasladarlo al garaje - gracias a Rafa por doblar el lomo conmigo y recoger todo en una mañana -.


La futura cueva se encuentra en modo almacén, ya que está más de media casa metida ahí dentro. Ahora mismo casi todo está en una caja en el garaje, pero todo llegará.

Creo que debería de dedicar una entrada a la casa, porque da para mucho.

Por todo ello, me parece que voy a tener que despedir el proyecto de la SR, por el momento, hasta el año que viene. Aunque con vuestro permiso seguiré dando la tabarra cuando comience el proceso de conversión de trastero a cueva.

Un saludo.

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